Con las gradas teñidas de amarillo, los de Colombianos derrotan 1-3 a Uzbekistán y toman el liderato del grupo K.
La noche del miércoles 17 de junio, Colombia volvió a una Copa del Mundo después de ocho largos años. La dolorosa ausencia en Qatar 2022 ha quedado enterrada esta noche bajo el Estadio Azteca, que pintado de amarillo en su segundo partido del Mundial 2026, ha vibrado con la energía de los cerca de 80.000 colombianos que hicieron retumbar al gran templo del fútbol. Colombia ha triunfado 1-3 sobre la inexperta Uzbekistán.
La tribuna del Azteca ha sido ocupada por una arrolladora mayoría colombiana. Han lucido particularmente vacías las butacas detrás de la banca. Es decir, las de los costos más elevados. La invasión colombiana en Ciudad de México se percibió días atrás, y especialmente 24 horas antes del debut, cuando han sacado pecho en una reunión improvisada 5.000 personas en el Ángel de la Independencia, en Avenida Reforma, una de las vías más importantes de la capital mexicana, para luego ir al hotel donde se hospeda la selección.
Colombia llega con más confianza al resto de encuentros del grupo. El martes, los cafeteros viajan a Monterrey para enfrentarse a la República Democrática del Congo, y cuatro días después aterrizan en Miami, Florida, para encararse con Portugal en uno de los encuentros más atractivos de la fase de grupos.