El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó este miércoles un acuerdo con Kim Jong Un, líder de Corea del Norte, que incluía un compromiso de defensa mutua, una de las medidas más importantes de Rusia en Asia en años y que, según Kim, equivalía a una “alianza”.
“El acuerdo de asociación integral firmado prevé, entre otras cosas, asistencia mutua en caso de agresión contra una de las partes de este acuerdo”
Durante la visita de Putin a Norcorera, los dos dirigentes firmaron el tratado en un momento en que Rusia sufre un relativo aislamiento diplomático desde el inicio de la invasión de Ucrania y Corea del Norte sigue bajo sanciones por su programa nuclear.
El dirigente norcoreano recibió a Putin desplegando una alfombra roja y las calles de Pyongyang fueron decoradas con banderas de ambos países y retratos gigantes de Putin.
En su primera visita a Pyongyang desde julio de 2000, Putin vinculó explícitamente la profundización de los vínculos de Rusia con Corea del Norte con el creciente apoyo de Occidente a Ucrania y dijo que Moscú podría desarrollar una cooperación militar y técnica con Pyongyang.
Las potencias occidentales, que acusan desde hace meses a Corea del Norte de suministrar municiones y misiles a Rusia para la guerra en Ucrania, temen un refuerzo de la cooperación militar entre Moscú y Pyongyang.
Dependiendo de la redacción exacta del pacto, que no se hizo público, podría suponer un cambio dramático en el equilibrio estratégico en el noreste de Asia al colocar el peso de Rusia detrás de Corea del Norte, que se enfrenta a Corea del Sur, respaldada por Estados Unidos, a través de la fuertemente fortificada zona desmilitarizada.
Putin agradeció a Kim por el apoyo “constante e inquebrantable” de Corea del Norte, lo invitó a visitar Moscú.