Una pequeña de 17 meses, murió luego de haberse tragado una pila del control remoto del televisor; la tragedia ocurrió en Lubbock, Estados Unidos.
Cuando la menor sufrió un fuerte ataque de tos, su madre Trista, la llevó inmediatamente a un hospital.
La mujer sospechó inmediatamente de que su hija pudo haberse tragado la batería al darse cuenta de que al control le faltaba una.
Desafortunadamente su presentimiento fue cierto; una radiografía confirmó.
La pequeña se trago el artefacto y después de ingresar al esófago, generó electricidad, lo que causó fuertes quemaduras; quemó su esófago, cuerdas vocales y garganta.
La pequeña Reese fue trasladada al Hospital Infantil de Texas, donde fue sometida a varias cirugías para extraer la pila e intentar subsanar los daños provocados.
Pero pese a todos los esfuerzos de los médicos, la menor no sobrevivió debido a que la batería estuvo demasiado tiempo en su cuerpo.