Al menos 22 personas han perdido la vida, luego de que una lluvia de proporciones históricas generó inundaciones por la región central de Tennessee, donde las cuadrillas de rescatistas continúan la búsqueda desesperada de decenas de desaparecidos entre casas destruidas y montones de escombros.
El desastre azotó desde el fin de semana en la zona rural arrasando con calles, torres de telefonía celular y líneas telefónicas, impidiendo a la población comunicarse entre sí.
Entre los muertos se encuentran dos bebés gemelos que fueron arrastrados de los brazos de su padre, según los familiares supervivientes, y un capataz de un rancho.
El condado recibió hasta 43 centímetros (17 pulgadas) de lluvia en menos de 24 horas el sábado, lo que rompió el récord del Estado para un día por más de ocho centímetros (tres pulgadas), de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, recorrió el área, deteniéndose donde algunos hogares fueron arrancados de sus cimientos y la gente escudriñaba sus pertenencias empapadas.
Por su parte el presidente de Estados Unidos, Joe Biden firmó este lunes la declaración de “desastre mayor” en el estado, anunció la Casa Blanca en un comunicado.
La medida pone a disposición fondos federales a las personas afectadas.
La ayuda para los residentes incluye “subvenciones para vivienda temporal y reparaciones del hogar”, así como “préstamos baratos para cubrir pérdidas de propiedad no aseguradas”