Jaime Rodríguez Calderón, exgobernador de Nuevo León, obtuvo un amparo para ser llevado a un hospital para valorar su situación física, que se ha agravado desde el pasado 19 de marzo, según sus abogados.
Su defensa informó que un juez federal autorizó el traslado urgente para atender su situación médica, toda vez que las autoridades estatales han sido omisas, específicamente Samuel Franco Colomo, titular del penal de Apodaca y el secretario de seguridad estatal, Aldo Fasci.
La representación legal afirmó que estas actitudes ponen en peligro la vida la integridad y la vida del ex gobernador a quien quisieron llevar a un hospital privado, pero al final se acordó trasladarlo al hospital Universitario.
Sus familiares han afirmado que presenta sangre en evacuaciones, por un padecimiento de diverticulitis en el intestino; además de hipertensión y resistencia a la insulina.
Según informes del doctor Manuel de la O (ex secretario de Salud del estado), Rodríguez Calderón ha perdido al menos 12 kilos de peso en el encierro.