Fuertes tormentas azotan el sureste de Francia desde el jueves con lluvia, granizo y rachas de viento de hasta 224 kilómetros por hora.
Las autoridades han confirmado hasta el momento la muerte de al menos seis personas, entre ellos una menor de 13 años en la isla de Córcega y una veintena de heridos.
El vendaval también ha afectado al este de la Toscana, donde se han registrado dos fallecidos, y a la isla de Cerdeña.
35.000 hogares se han quedado sin electricidad, mientras los bomberos, la gendarmería y la policía local intervinieron con muchos riesgos, los cortes de los suministros eléctricos paralizaron en bastante medida todos los servicios públicos, aislando a decenas de miles de familias.
Las autoridades francesas confirmaron anoche la muerte de una niña de 13 años tras la caída de un árbol en un camping al sur de Córcega, además del de una mujer de 72 años que falleció después de que su automóvil fuera golpeado por cascotes que provenían de un cobertizo.
Otra de las víctimas es un ciudadano francés de 46 años que murió tras caer un árbol encima del bungalow en el que se alojaba. En ese mismo camping, una mujer italiana de 23 años ha resultado herida y trasladada al hospital en estado crítico. Un pescador de 62 años y una mujer que hacía kayak completan la lista de fallecidos en la isla francesa.