El jefe del Servicio Mareográfico Nacional de la UNAM, Dr Octavio Gómez Ramos, señaló que las ráfagas de viento del sistema ciclónico alcanzó casi los 330 kilómetros por hora, un dato altísimo y que pocas veces en el mundo se han obtenido.
Esta información se pudo obtener gracias a que las instalaciones en la zona resistieron el meteroro.
En una entrevista para Imagen Multicast, Gómez Ramos indicó que la medición de los vientos sostenidos es importante para los análisis de riesgo porque es el que causa la mayor destrucción, pero la velocidad de ráfaga, esos piquitos que alcanza son importantes pues son la herramienta para los modelos numéricos que se tiene para prevenirnos de huracanes.
Al menos 63 mil negocios establecidos en el Puerto de Acapulco de todos los giros, de todos los segmentos económicos, se perdieron por el embate de Otis.