Por: Contra
Ciudad de México, México.- México atraviesa uno de los momentos más positivos en materia hídrica de los últimos años. Gracias a las lluvias constantes registradas durante el mes de junio, la sequía extrema ha desaparecido del territorio nacional, dejando un escenario mucho más alentador para presas, ríos y zonas agrícolas.
Especialistas señalan que junio ha resultado mucho más lluvioso de lo habitual. Los acumulados de precipitación prácticamente duplican los niveles normales para esta época del año, impulsados por ondas tropicales, sistemas de baja presión y el inicio activo de la temporada de ciclones en ambos océanos.
Las precipitaciones han favorecido principalmente al centro, occidente, sur, sureste y parte del norte del país. Este comportamiento ha permitido la recuperación de humedad en los suelos y una mejora importante en los niveles de almacenamiento de agua, después de años marcados por la escasez.
Además, otro de los efectos positivos ha sido la disminución de las temperaturas extremas. La presencia constante de nubosidad y lluvias ha contribuido a reducir las intensas olas de calor que predominaron los meses anteriores, generando condiciones más frescas en varias regiones del territorio nacional.
Aunque el panorama de sequía es favorable, las autoridades mantienen vigilancia por posibles inundaciones, deslaves y crecidas de ríos. El exceso de lluvia también representa un desafío para diversas entidades, especialmente en zonas urbanas donde los sistemas de drenaje pueden verse rebasados.
Los pronósticos indican que las lluvias continuarán durante las próximas semanas debido a la actividad tropical propia del verano. Si esta tendencia se mantiene, México podría tener una recuperación importante de sus reservas de agua, principalmente para el abastecimiento del consumo humano, la agricultura y algunos sectores productivos durante los próximos meses.