El partido-milicia chií Hezbolá, informó que había lanzado más de 200 cohetes contra bases militares en Israel, en represalia por un ataque que mató a uno de sus comandantes más importantes.
El ataque de los libaneses con apoyo iraní, fue uno de los más grandes en los meses de conflicto en la frontera entre Líbano e Israel, donde las tensiones se han acumulado en las últimas semanas.
El ejército israelí indicó que “numerosos proyectiles y objetivos aéreos sospechosos” habían entrado en su territorio desde Líbano, muchos de los cuales fueron interceptados, siendo que por el momento no se reportaron bajas.
200 cohetes lanzados hacia la zona ocupada de los Altos del Golán y unos 20 drones hacia territorio israelí.
Israel atacó después varias poblaciones en el sur de Líbano, y dijo haber alcanzado “estructuras militares” en las localidades fronterizas de Ramyeh y Houla, reconociendo que había matado a Mohammad Naameh Nasser, que dirigía una de las tres divisiones regionales de Hezbolá en el sur de Líbano.
Nasser era muy importante para Hezbolá, que dijo que había participado en batallas en conflictos en Siria e Irak entre 2011 y 2016 y luchado en la última guerra del grupo con Israel en 2006. Otros dos comandantes de alto nivel de Hezbolá han muerto en esta contienda.
Estados Unidos y Francia intentan negociar para evitar que esto derive en una guerra abierta, que temen pueda expandirse por toda la región.