Por: Bryan Salinas
Piedras Negras, Coahuila.- Tras la victoria de México ante Ecuador por marcador de 2-0 el martes por la noche, y el triunfo de Inglaterra 2-1 contra la República Democrática del Congo este miércoles, se ha confirmado que “El Tri” y los “Three Lions” se medirán entre ellos en los Octavos de Final de la Copa del Mundo 2026.
El conjunto mexicano llega a esta cita con un paso invicto y sin haber recibido gol en ninguno de los encuentros disputados, mientras que la selección inglesa arriba con más dudas que respuestas, principalmente en el funcionamiento irregular de sus atacantes, ya que han alternado la titularidad Anthony Gordon, Marcus Rashford, Noni Madueke y Bakayo Saka.
El historial entre estas dos escuadras indica que Inglaterra le tiene tomada la medida a México, pues han conseguido 6 triunfos, 2 empates y 1 sola derrota, sin embargo, la única ocasión en la que se midieron en un encuentro oficial fue en el Mundial de 1966, donde los británicos ganaron el compromiso 2 a 0.
No obstante, en el juego de las estadísticas también entra un dato demoledor: La Selección de México solo ha perdido 2 partidos en toda su historia en el Estadio Azteca, ante Costa Rica en el 2001 y frente a Honduras en el 2013.
En caso de que Inglaterra logre vencer a México, no solo acabaría con ese invicto de 13 años en territorio nacional, sino que reforzaría su credenciales como uno de los máximos candidatos a ganar la copa, mientras que para el equipo mexicano, un triunfo les permitiría llegar por primera vez a un sexto partido en los mundiales, además de garantizar su presencia en Cuartos de Final, una instancia a lo que no arriba desde el Mundial de 1986, que también se disputó en nuestro país.
La cita es este domingo 5 de julio, en punto de las 7 PM (horario de la frontera), en el Estadio Azteca. ¿Lograrán los dirigidos por Javier Aguirre una victoria trascendental para la historia del fútbol mexicano o se impondrá la “lógica” y el triunfo será para Harry Kane, Jude Bellingham y compañía?
Para algunos, un triunfo puede representar un “sueño guajiro” o una “exageración”, pero… ¿Y si sí?