Redacción.- Jordan y Andre Anchondo se encontraban en la tienda Walmart de El Paso cuando un joven blanco ingresó armado con un rifle de asalto y disparo indiscriminadamente contra los clientes del supermercado.
La pareja se encontraba con su bebé de dos meses y su reacción inmediata fue protegerlo pero eso les costó la vida.
El pequeño logró sobrevivir con al menos unas heridas en los dedos provocadas por el peso de su madre al caer sobre él durante el tiroteo masivo que dejó un saldo de hasta ahora de 22 muertos.
La pareja, que tenía tres niños, venía de dejar a la hija mayor en un entrenamiento y había ido al supermercado, como muchas otras familias, a comprar materiales escolares para el nuevo curso escolar.
La noticia del fallecimiento de Jordan se supo el mismo sábado, mientras que la muerte de Andre se confirmó el domingo.
Elizabeth Terry, tía de la joven, dijo que cuando sacaron al bebé Paul de debajo de su cuerpo, el niño estaba manchado con la sangre de su madre.
Andre había dejado la empresa familiar en 2018 y había establecido su propio negocio, una empresa de venta de piedra y granito para la construcción, mientras que Jordan se dedicaba a cuidar a sus niños.