Un grupo de criadores de reno encontraron restos de mamut lanudo bien conservados en el lago Ártico Pechenelava-To, cerca de la aldea de Seyakha, situada la península rusa de Yamal.
Fue parte del cráneo, la mandíbula inferior, varias costillas y el fragmento de una pata con los tendones bien conservados y para evitar que se deteriorara, conservaron el hallazgo en el agua.
Sin embargo, cuando los especialistas llegaron al lugar, lograron rescuperar, además, una decena de huesos costales, falanges, un fémur y otros fragmentos.
Incluso indican que podrían haber localizado la cabeza completa, de modo que los científicos albergan esperanzas de recuperar el cerebro del animal, que sería el segundo de esta especie extinta que se conserva.
Finalmente determinaron que se trata de restos de un mamut adulto y creen que es probable que en el fondo del lago se encuentre lo que falta del esqueleto, por lo que han programado una segunda expedición.