La Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó este viernes 19 de julio, que las décadas de ocupación israelí de los territorios palestinos es “ilegal” y el tribunal con sede en La Haya, Países Bajos, instó a ponerle fin “lo más rápidamente posible”.
La opinión consultiva de los jueces de la CIJ, no era vinculante, pero tiene peso según el derecho internacional y puede debilitar el apoyo a Israel.
“Los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este, y el régimen asociado con ellos, se han establecido y se mantienen en violación del derecho internacional” declaró Nawaf Salam, el magistrado que preside el tribunal, tras un caso sin precedentes en el que medio centenar de países brindaron testimonio.
El máximo órgano judicial de la ONU, cuyos dictámenes no son vinculantes, se pronunció sobre las consecuencias legales de la ocupación de territorios palestinos por parte de Israel desde 1967, cuando se registra una creciente tensión tras más de nueve meses de conflicto en Gaza.
La CIJ tomó este caso después de que la Asamblea General de la ONU adoptó el 31 de diciembre de 2022 una resolución para pedirle su “opinión consultiva” sobre las “consecuencias jurídicas derivadas de las políticas y prácticas de Israel en el territorio palestino ocupado, incluido Jerusalén-Este”.
Los dictámenes consultivos de la CIJ pueden aumentar la presión internacional sobre Israel, que está en guerra desde el 7 de octubre pasado con el grupo terrorista Hamás en la Franja de Gaza.
El tribunal dijo que las obligaciones de Israel incluyen pagar la restitución por los daños y “la evacuación de todos los colonos de los asentamientos existentes”.
Israel capturó Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Oriental —áreas de la Palestina histórica que los palestinos quieren para un Estado— en la guerra de Oriente Medio de 1967 y desde entonces ha construido asentamientos en Cisjordania y los ha ampliado constantemente.
Los líderes israelíes argumentan que los territorios no están ocupados en términos legales porque están en tierras en disputa, pero las Naciones Unidas y la mayor parte de la comunidad internacional los consideran territorio ocupado.