Seungri, exmiembro de la banda de K-pop Bigbang, fue sentenciado este jueves a tres años de prisión al declarársele culpable de nueve cargos distintos, entre ellos, uso indebido de fondos y actuar como mediador de un servicio de prostitución.
El tribunal ha ordenado su detención inmediata y también se le confisquen 1.150 millones de wones.
El cantante de 30 años cuyo verdadero nombre es Lee Seung-hyun, fue juzgado por una corte militar en Yongin, debido a que se alistó en la armada surcoreana en marzo del año pasado, un par de meses después de haber sido acusado formalmente de una larga lista de delitos.
Se le acusa de operar de manera ilegal un club nocturno y haber participado en apuestas en el extranjero (Corea del Sur prohíbe a sus ciudadanos participar en juegos de azar y consumir drogas tanto en territorio nacional como fuera de él).
El local del que operaba ilegalmente, fue epicentro de una trama en la que se mezclan tráfico de drogas, prostitución de menores, evasión fiscal y corrupción policial.
Fue acusado formalmente de facilitar servicios de prostitutas para inversores de Japón, Taiwán o Hong Kong entre 2015 y 2016 para obtener inversiones para negocios.
Seungri rechazó la mayoría de los cargos durante el juicio y la fiscalía militar había pedido originalmente para él cinco años de prisión argumentando que no mostró arrepentimiento alguno.
Su carrera inició cuando fue elegido por la productora YG Entertainment para integrar la banda masculina Bigbang, con quien cosechó un gran éxito a partir de 2007; en 2008 lanzó trabajos en solitario además de aparecer en TV, trabajó como actor en películas y series tanto en Corea del Sur como en Japón.
Se retiró del mundo del espectáculo en marzo de 2019 tras convertirse en figura central de una investigación.