El ojo del huracán Idalia tocó tierra este miércoles 30 de agosto en la costa del noroeste de Florida, cerca de Keaton Beach, con vientos de 205 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes de EEUU.
El impacto se produjo a las 7.45 horas según datos de un avión caza huracanes de Reserva de la Fuerza Aérea, y los niveles del mar en la zona están subiendo rápidamente.
En Cedar Key, más al sur que Keaton Beach, una boya de medición de mareas de la Administración del Océano y la Atmósfera (NOAA) registró una crecida del nivel del agua de 1,7 metros.
El paso del meteoro ha dejado al menos dos víctimas mortales; dos personas murieron en accidentes de tráfico causados por los vientos.
En el condado de Pasco, un hombre murió en un Ford Ranger que fue empujado contra un árbol. En Alachua, otro de 59 años que conducía un Toyota Tacoma chocó en condiciones extremadamente lluviosas y murió.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, repitió el llamado a “mantenerse seguros, a no poner la vida en peligro” y que las fuerzas que el estado están preparadas para responder a la emergencia en ámbitos como la salud, el rescate de personas, la energía, la conectividad y la movilidad.
Aunque se aleje de la costa, la marejada ciclónica combinada con la marea natural va a seguir provocando inundaciones de zonas del litoral habitualmente secas.