El monumento del Tesoro en Petra, en Jordania, es una de las Siete Maravillas del Mundo y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y debajo de este antiguo edificio excavado en la roca, arqueólogos descubrieron una tumba oculta que contenía 12 esqueletos humanos, relativamente bien conservados junto con una amplia variedad de ofrendas funerarias.
El descubrimiento se produce más de dos décadas después de que se encontraran tumbas similares al otro lado del famoso Tesoro, también conocido como Al Khazneh.
Un equipo de investigadores estadounidenses recibió permiso de las autoridades jordanas a principios de este año para realizar una semana de teledetección en el interior y los alrededores del Tesoro, que era el centro de una ciudad excavada a mano en las paredes de un cañón del desierto por el pueblo del Reino Nabateo.
“Siempre se pensó que podría haber más tumbas, pero nunca se había encontrado ninguna que aún contuviera entierros… La esperanza era encontrar una tumba que estuviera intacta”, indicó a NBC News Richard Bates, geofísico y profesor de la Universidad de St. Andrews en Escocia.
Utilizando un radar de penetración terrestre, un equipo conjunto jordano-estadounidense, en el que también participaron el Departamento de Antigüedades de Jordania y el Centro Americano de Investigación, una organización sin fines de lucro con sede en Ammán, detectó un vacío y determinó su ubicación y profundidad. En lugar de excavar directamente hacia abajo, lo que habría significado cortar la roca sólida y dañar parte del edificio, cavaron cuidadosamente desde el exterior hacia el vacío a mano, dijo Bates.
En el interior se encontraron 12 esqueletos humanos en su lugar de enterramiento original, incluido uno que sujetaba la parte superior de una jarra rota que probablemente data del siglo I a. C. Es probable que los restos incluyan tanto hombres como mujeres y que su edad va desde niños hasta adultos.
El descubrimiento podría proporcionar nuevos conocimientos sobre el Tesoro, cuyo propósito sigue siendo desconocido.
El Tesoro, que recibe más de un millón de visitantes al año, es el monumento más famoso de Petra. Apareció en la película de Steven Spielberg de 1989 “Indiana Jones y la última cruzada” como el lugar cinematográfico donde descansa el Santo Grial.