La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) confirmó un “posible vínculo” entre las vacunas contra el COVID-19 basadas en ARNm, Pfizer/BioNTech y Moderna.
Además de varios casos, muy raros, de miocarditis y pericarditis (inflamación de tejidos del corazón), desarrollados tras la inmunización, por lo que los incluirá como efectos secundarios en su prospecto.
El comité de seguridad de la EMA concluyó, que los casos detectados desarrollados por algunas personas vacunadas con Pfizer o Moderna podrían ser un efecto secundario de este preparado.
Estos dos síntomas se incluirán en la información del producto, junto a una advertencia para concienciar a los profesionales de la salud y los pacientes que reciben estas vacunas y vigilen este efecto adverso inusual.
La miocarditis es una inflamación del músculo cardíaco y la pericarditis es una inflamación de la membrana alrededor del corazón; los síntomas de estas afecciones inflamatorias pueden variar, aunque a menudo incluyen dificultades para respirar, latidos cardiacos fuertes que pueden ser irregulares (palpitaciones) y dolor de pecho.
Estos casos se dieron entre un total de 177 millones de dosis de Pfizer y 20 millones de Moderna administradas en los EEA hasta el 31 de mayo.