El número de víctimas mortales y desaparecidos por la explosión que sacudió el martes Beirut se eleva a 135 y a más de 5.000 los heridos.
“Se ha acordado instalar hospitales de campaña para tratar a los heridos de forma rápida y el Ministerio de Salud establecerá los lugares apropiados” para levantar estos, con la ayuda del Ejército, indicó el ministro libanés de Salud, Mohamed Hasan.
Asimismo, afirmó que las ayudas médicas que están siendo enviadas por varios países árabes y europeos tienen que ser canalizadas a través del Ministerio de Salud y bajo la supervisión del Ejército, cuando lleguen a El Líbano.
Jordania anunció este miércoles que enviará el jueves un hospital de campo militar a Beirut completamente equipado para llevar a cabo cirugías, con 160 profesionales sanitarios de todos los ámbitos y casi 50 camas.
En su reunión extraordinaria, el Ejecutivo declaró el estado de emergencia durante dos semanas en Beirut, calificada de “zona catastrófica”.
El gobernador de Beirut, Marwan Aboud, indicó que hasta 300.000 personas se quedaron sin domicilio debido a los enormes daños que, según él, afectaron a más de la mitad de la capital de unos dos millones de habitantes.
El gobierno decretó el estado de urgencia durante dos semanas en Beirut y pidió el arresto domiciliario a los responsables de almacenar el nitrato de amonio.
“La situación es apocalíptica, Beirut jamás ha vivido esto en su historia”, consideró el gobernador.