El Ministerio de Sanidad de Gaza reportó que más de 700 palestinos perdieron la vida por los ataques aéreos israelíes, la cifra más alta de fallecidos desde que Israel escaló su ofensiva.
Previo a esto, al menos cinco mil 791 palestinos habían muerto por los más recientes ataques contra el enclave gobernado por Hamás, entre ellos dos mil 360 niños, y se ha generado alrededor de un millón de desplazados.
Uno de cada tres hospitales de Gaza está cerrado y otros dejarán de prestar servicios en las próximas horas, debido a la falta de combustible, informó Naciones Unidas.
Los médicos, por su parte, advierten que los pabellones podrían convertirse en tumbas masivas
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Para el canciller palestino, Riyad al Maliki, la inacción del Consejo de Seguridad de la ONU, que no ha logrado aprobar ninguna resolución desde 2016 sobre el conflicto entre Israel y Hamás, es “imperdonable”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) llamó a un cese del fuego humanitario inmediato y a permitir el paso seguro de suministros y combustible para generadores a la franja de 42 kilómetros de largo, la cual Israel ha transformado en un sitio de castigo y ataques aéreos constantes.