Cisjordania vivió una de las jornadas más violentas de los últimos tiempos como resultado de una operación de las fuerzas israelíes en los territorios ocupados dejando al menos 18 palestinos muertos, informó el Ministerio de Salud.
Las fuerzas de seguridad israelíes indicaron que habían comenzado durante la noche “una operación antiterrorista” en Yenín y Tulkarm, en el norte de la Cisjordania ocupada, y que hasta el momento habían matado “desde aire y tierra a cinco terroristas armados”.
Las fuerzas israelíes han asaltado simultáneamente al menos cuatro ciudades palestinas en la zona ocupada de Cisjordania: Yenín, Tulkarem, Nablus y Tubas, junto con campos de refugiados cercanos.
De acuerdo a la BBC, también informaron que otros cuatro murieron en un ataque aéreo durante una operación simultánea en el campo de refugiados de al-Faraa, cerca de Tubas.
En un comunicado emitido en la mañana del miércoles, el ministerio pidió la ayuda de la “comunidad internacional y la Cruz Roja” y acusó al ejército israelí de bloquear el acceso a ambulancias, lo que “constituye una flagrante violación” del derecho humanitario.
Cisjordania se encuentra al oeste del río Jordán y al este de Jerusalén, según la Oficina Central de Estadísticas de Palestina, aproximadamente 3,2 millones de personas viven en la zona. La mayoría de ellos son palestinos, aunque también hay muchos judíos que viven en asentamientos considerados ilegales por el derecho internacional.
Los fundadores del Israel moderno acordaron en 1947 que la mayor parte de Cisjordania debía convertirse en parte de un futuro Estado palestino. Sin embargo, Israel abandonó este plan.