El Congreso de Nuevo León aprobó de manera unánime una reforma a la Ley para Prevenir, Atender y Erradicar el Acoso y la Violencia Escolar, con el objetivo de cerrar la brecha de omisión institucional y garantizar una protección más efectiva a los estudiantes.
Con esta modificación, los maestros deberán informar de inmediato al Ministerio Público cuando sean testigos o tengan conocimiento de conductas que puedan ser consideradas delitos dentro del entorno escolar.
De no hacerlo, los docentes o el personal administrativo podrían ser señalados como responsables de encubrimiento.
De acuerdo a Excélsior, la reforma fue impulsada por la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) y busca fortalecer los protocolos de actuación para enfrentar situaciones de acoso escolar (bullying) y violencia entre estudiantes.
El objetivo central es construir una cultura de paz en las aulas, asegurando que los maestros cuenten con capacitación para detectar, prevenir y manejar incidentes de forma correcta.
De acuerdo con el dictamen aprobado, los docentes son considerados la primera autoridad dentro de las aulas y tienen la obligación de proteger el bienestar físico y emocional de los alumnos.
¿Qué cambia con esta reforma?
- Denuncia obligatoria: los maestros deberán notificar al Ministerio Público si detectan conductas que puedan constituir un delito.
- Responsabilidad legal: en caso de omisión, el personal escolar podría enfrentar sanciones por encubrimiento.
- Protocolos reforzados: se establecen reglas claras para atender el bullying y la violencia escolar.
- Capacitación docente: maestros y administrativos recibirán preparación para manejar estas situaciones.
- Cultura de prevención: se busca consolidar un ambiente escolar seguro y libre de violencia.