El crimen ocurrido en 1996 es uno de los grandes misterios que rodean a uno de los artistas más controvertidos y exitosos del hiphop.
Este lunes comienzan los alegatos iniciales en el juicio por asesinato contra un exlíder de una pandilla callejera, acusado de orquestar el tiroteo desde un vehículo que en 1996 acabó con la vida de la estrella del hiphop Tupac Shakur en Las Vegas. El crimen no ha podido ser esclarecido totalmente, pese a que marcó un hito en la historia del rap.
Duane “Keffe D” Davis, de 63 años, enfrenta en el condado de Clark, Nevada, un cargo de asesinato con uso de arma letal. Se ha declarado inocente. A Davis se le acusa de liderar un grupo de hombres para matar a Shakur —de 25 años y uno de los artistas de rap más influyentes y exitosos comercialmente— durante un tiroteo perpetrado desde un vehículo cerca del Strip de Las Vegas en 1996.
El asesinato acentuó la imagen de violencia que impregnaba la cultura hip-hop y sus letras durante la época dorada del llamado “gangsta rap”, avivando la rivalidad entre las escenas de rap de la Costa Este y la Costa Oeste de aquella época.
Tras la detención de Davis en 2023, la policía informó que este había sido sospechoso del asesinato durante mucho tiempo, pero que los investigadores carecían de pruebas admisibles suficientes para imputarlo hasta que él mismo comenzó a incriminarse en una serie de declaraciones públicas. Se prevé que el juicio, presidido por la jueza Carli Kierny, dure hasta seis semanas y se celebre en un tribunal del centro de Las Vegas.
Las autoridades han descrito a Davis como el “organizador” (“shot caller”) de un plan improvisado para vengar la golpiza que Shakur y miembros de su séquito propinaron a su sobrino dentro del casino MGM Grand de Las Vegas, la noche del 7 de septiembre de 1996.
Presuntamente, Davis consiguió el arma homicida y se la entregó a otros dos hombres que viajaban en el asiento trasero de un Cadillac blanco, mientras recorrían la zona en busca del vehículo de Knight y Shakur tras la pelea.
Se efectuaron disparos cuando Davis y sus acompañantes dieron alcance al vehículo de Knight y Shakur. Shakur recibió cuatro impactos de bala y falleció en un hospital seis días después. Knight, quien conducía el automóvil, sufrió una lesión leve causada por un fragmento de bala que le rozó la cabeza.
La investigación del asesinato permaneció estancada durante años, pero la policía señaló que las declaraciones hechas por Davis en 2018 a diversos medios de comunicación sobre su participación en el tiroteo reactivaron el caso.
Según la policía, Davis afirmó en entrevistas y en sus memorias de 2019, tituladas “Compton Street Legend”, que viajaba en el asiento del copiloto del Cadillac y que había entregado el arma a uno de los dos hombres sentados detrás de él.
Sin embargo, ni el relato de Davis ni las autoridades han aclarado quién disparó contra Shakur. Los otros tres hombres que viajaban en el Cadillac junto a Davis han fallecido desde entonces.
Según la legislación de Nevada, Davis puede ser acusado de asesinato aunque haya participado en el crimen sin haber apretado el gatillo.