Los restos de los 16 migrantes guatemaltecos, víctimas de la masacre en Camargo, Tamaulipas, fueron repatriados a su lugar de origen la madrugada de este 12 de marzo.
El gobierno del estado se encargó de cubrir todos los gastos, tanto para la repatriación como para que los familiares de las víctimas pudieran acudir a la capital del país para recibir los cuerpos y su posterior traslado.
Los restos eran llevados en 16 carrozas y en cada una de ellas, en la parte frontal, traían una letra del abecedario que identificaba el apellido de la víctima.
Autoridades del estado informaron que el lunes 8 de marzo, una comisión integrada por 15 servidores públicos de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas de Tamaulipas y de la Fiscalía del estado, viajaron a la capital guatemalteca para explicar directamente, a cada familia, el proceso llevado para la identificación forense y los registros utilizados.
El pasado 22 de enero, los cuerpos de 19 personas calcinadas fueron encontrados en la comunidad de Santa Anita, Camargo; la mayoría ya han sido identificadas como migrantes guatemaltecos que trataban de cruzar de manera ilegal a Estados Unidos.
Con ellos viajaban también ciudadanos mexicanos que, según la Fiscalía General del Estado de Tamaulipas, se dedicaban al tráfico ilegal de personas.
Por este acontecimiento fueron detenidos 12 policías estatales y ocho funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM) fueron apartados de sus puestos luego de que en el lugar del crimen se encontrara una camioneta que meses antes fue asegurada en Nuevo León en un operativo contra el tráfico de personas.
Los sospechosos quedaron a disposición de un juez mientras que un Agente del Ministerio Público, además ambos países reafirmaron su compromiso por continuar trabajando de manera conjunta para el esclarecimiento de las muertes.