El pequeño Rayan Oram de 5 años, fue hallado sin vida tras pasar cinco días en el fondo de un pozo de 32 metros, según un comunicado del Gabinete de la Casa real de Marruecos.
“Tras el trágico accidente que costó la vida al niño Rayan Oram, Su Majestad el rey Mohamed VI llamó a los padres del difunto, fallecido tras caer a un pozo”, precisó el comunicado en árabe.
El intento de liberarlo se había apoderado del país, con cientos de personas reunidas en el lugar y miles más siguiendo en internet.
El equipo de rescate logró sacar al niño del fondo del pozo, envuelto en una manta amarillapara ingresarlo rápidamente a una ambulancia que aguardaba en el lugar en medio de un gran despliegue de seguridad, sus padres habían sido escoltados a la unidad antes de que saliera.
Sin embargo, fracasaron los posteriores esfuerzos para reanimarlo.
Los efectivos de rescate habían logrado llegar este sábado hasta el fondo del pozo donde se encontraba Rayan después de excavar siguiendo una técnica de perforación vertical y después horizontal. En la última etapa de la excavación, las operaciones se realizaron manualmente y con gran cuidado para evitar vibraciones que puedan provocar un desmoronamiento.
En las imágenes obtenidas por una cámara sonda, Rayan aparecía “recostado de espaldas” en el estrecho pozo pero era imposible afirmar con certeza si está vivo.
El pozo se encuentra junto a la casa de la familia de la aldea de Ighran, los padres, quienes tras buscar al niño no lo localizaron, llamaron a emergencias; el padre indicó que el pozo estaba cubierto con un barril, pero que Rayan lo debía haber movido de su sitio antes de caerse dentro.
En la zona había un amplio dispositivo de seguridad con efectivos de la Protección Civil, Ingeniería Civil, expertos en Topografía, además de efectivos de la Gendarmería Real y las Fuerzas Auxiliares que formaron una barrera de seguridad.
Miles de personas acudieron para mostrar su solidaridad y acamparon allí a pesar del frío glacial de esta zona montañosa del Rif, a unos 700 metros de altitud.