Por segunda vez en menos de un mes la península de Reykjanes en Islandia está en alerta con la erupción de un volcán aledaño al pueblo pesquero de Grindavík, en el suroeste del país.
A través de redes sociales, usuarios han compartido videos e imágenes de la situación.
Fue el domingo en la localidad, la misma región donde en diciembre se produjo un fenómeno similar, anunció la Oficina Meteorológica de Islandia (OMI). Durante la noche, la actividad sísmica se intensificó bruscamente y los residentes fueron evacuados.
Se abrió una nueva fisura eruptiva, justo al norte de la ciudad, de donde salieron flujos de lava que ahora entraron al asentamiento.
La erupción está siendo “el peor escenario posible”, según un experto, y toda la población de la ciudad ha sido evacuada.
El presidente de Islandia, Gudni Johannesson, se dirigió a la nación en una transmisión en directo e instó a la población a “permanecer unida y tener compasión por aquellos que no pueden estar en sus casas”.
En las semanas posteriores se construyeron muros alrededor del volcán para alejar la roca fundida de Grindavík, donde viven unas 4.000 personas, pero la Oficina Meteorológica de Islandia (OMI) dijo que las barreras se habían roto en algunos lugares, lo que permitió que la lava llegara a la ciudad e incendiara casas y edificios.