Aunque este 2024 se intensificó la crisis migratoria en la frontera entre México y Estados Unidos, con el ingreso de 712 mil indocumentados a nuestro país en sólo seis meses, la cifra de quienes murieron buscando el “sueño americano” disminuyó 60 por ciento, según la Organización Internacional para las Migraciones.
De acuerdo a sus datos, durante 2023 se reportó la muerte o desaparición de 620 migrantes, mientras que en 2024 se contabilizaron 248 víctimas, en el contexto del endurecimiento de las medidas migratorias que implementó Joe Biden.
De las 248 víctimas de este año, 96 murieron ahogadas y 40 por condiciones ambientales extremas o por falta de albergue, comida o agua. Otros 25 fallecieron en accidentes de vehículos.
Según Excélsior, el gobierno estadunidense deportó a más de 270 mil personas de 192 países.
Actualmente, las ciudades de San Diego, Arizona (con desierto como barrera natural) y Nuevo México cuentan con vallas de diversos tipos, algunas son de chapa o acero corrugado, que no superan los tres metros de altura; en otras partes hay malla de alambre y barras verticales que miden entre 5 y 9 metros de altura, colocadas sobre cemento y separadas por pequeños espacios. En las zonas urbanas, sólo hay estructuras que impiden el paso de vehículos, pero no de personas.
Mientras que en el caso de Texas, en parte del este y oeste cuenta con un tramo de muro, sin embargo, en el resto de su territorio está el río Bravo.