El Estado de Texas ha confirmado 124 casos de sarampión, convirtiéndose en el mayor brote de esta enfermedad en 30 años.
El brote se originó en enero en el pequeño condado de Gaines, al oeste del Estado.
La alerta sanitaria fue emitida por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Texas (HHS) el 23 de enero. Dos niños en edad escolar dieron positivo y fueron hospitalizados y dados de alta cuando se publicó la alerta.
Pero los primeros casos confirmados de sarampión en 2025 se detectaron en el condado de Harris, según el HHS, en dos personas que vivían en el mismo hogar y habían viajado internacionalmente.
A finales de enero y la primera semana de febrero, se confirmaron 10 casos en el condado de Gaines y un alerta de un brote fue emitido. Todos fueron casos de personas no vacunadas, incluidos muchos niños en edad escolar.
Autoridades están invitando a quienes no estén vacunados, a comunicarse al Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas o llamar a Metro Health y solicitar registros.
El sarampión se puede prevenir con la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR). La Academia Estadounidense de Pediatría explicó que alrededor de 95 de cada 100 personas vacunadas con una dosis están protegidas, y entre 97 y 99 de cada 100 están protegidas con dos dosis.
La primera dosis se administra entre los 12 y 15 meses, y la segunda dosis llega más tarde, una vez que el niño alcanza la edad escolar.
Los adultos mayores que nacieron después de 1957 y se vacunaron antes de 1968 deberían considerar la revacunación. Durante este período, se administró un virus inactivo o muerto que resultó ineficaz.