La Suprema Corte de la Nación decidirá sobre el caso de Wixáricas desplazados

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Piedras Negras, Coah.- El 4 de diciembre de 2017, en Tuxpan de Bolaños, una pequeña localidad en las montañas de Jalisco, una turba atacó a 21 adultos y 29 menores de edad, los despojó de sus pertenencias, les quitó sus casas y los echó de su comunidad.

Su único “delito” era profesar la religión de los testigos de Jehová. Los agresores estaban furiosos porque los Testigos no participan en los ritos religiosos tradicionales de los huicholes.

Han pasado dos años desde que un juez federal indicó que la expulsión estaba justificada. Sin embargo, posteriormente un Tribunal Colegiado de Circuito revocó esa decisión.

Ahora, este miércoles 1 de julio de 2020, la Suprema Corte de Justicia de la Nación analizará el caso y decidirá sobre cuestiones importantes para todo ciudadano, prescindiendo de su religión.

Dichas cuestiones son: ¿Cómo puede armonizarse lo que dice el artículo 2º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (relativos a la libre determinación de los pueblos indígenas) con lo expuesto en el artículo 24º sobre la libertad religiosa? ¿Es la religión parte integral de la identidad de una comunidad indígena? Si así es, ¿deja de formar parte de esa comunidad el individuo que cambia de religión? ¿Se violaron los derechos humanos de los testigos de Jehová wixárikas que fueron expulsados de su comunidad, tales como el derecho a la objeción de conciencia, propiedad privada, a la no discriminación ,a la protección de los menores, el respeto a la integridad y dignidad de las mujeres y el derecho a un juicio justo, entre otros?

Actualmente, los huicholes expulsados en su mayoría está pagando renta, a pesar de que son dueños de casas en su comunidad. Debido a la pandemia causada por COVID-19, algunos han perdido sus empleos.

Por ello, han viajado a otras ciudades en busca de trabajo, dejando atrás a sus familias. Algunos no han podido solicitar apoyo económico al gobierno porque no tienen los documentos necesarios para hacerlo, pues no les permitieron recogerlos el día que fueron expulsados.

Como tienen prohibida la entrada a su comunidad, no han podido visitar a sus familiares en todo este tiempo.