Después de varios contratiempos técnicos y bajo la vigilancia constante del clima, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) activó la cuenta regresiva para el lanzamiento de Artemis II, una misión que marcará el regreso de vuelos tripulados alrededor de la Luna tras más de medio siglo.
Con el cohete listo, la tripulación en cuarentena y los sistemas en fase final de verificación, la agencia se encamina a una ventana clave esta semana que definirá si el despegue se concreta en la fecha prevista o se ajusta dentro de los días disponibles.
¿Cuándo y a qué hora es el lanzamiento?
Desde el Centro Espacial Kennedy, la NASA fijó el lanzamiento de Artemis II para el miércoles 1 de abril a las 18:24 horas locales (22:24 GMT), tras iniciar el conteo regresivo dos días antes.
La activación del reloj marcó también el despliegue completo de los equipos en el centro de control Rocco Petrone, donde se coordina cada fase del despegue. A partir de ese momento, el proceso queda sujeto a una secuencia precisa en la que cada minuto define la ejecución de sistemas críticos.
Dentro de esta fase, los ingenieros comienzan a energizar los sistemas del cohete, validar los canales de comunicación y preparar la secuencia de carga de propelentes. Este procedimiento implica introducir cientos de miles de galones de hidrógeno y oxígeno líquidos a temperaturas criogénicas, un paso que exige precisión absoluta para evitar cualquier variación en presión o temperatura.
En paralelo, la plataforma 39B se prepara para activar el sistema de supresión acústica, que liberará un torrente de agua al momento del encendido con el fin de amortiguar la energía generada por los motores y proteger la estructura del vehículo.
Aunque la fecha está definida, la operación no depende de un único intento. Si las condiciones no permiten el despegue, la misión cuenta con oportunidades adicionales hasta el 6 de abril, lo que permite ajustar la ejecución sin alterar la planificación general.
¿Cómo será la misión?
La misión Artemis II será el primer vuelo tripulado del cohete SLS (Space Launch System) junto con la nave Orion, lo que marca el inicio de una nueva fase en la estrategia de exploración lunar.
Este lanzamiento no solo valida el sistema en condiciones reales, sino que también pone a prueba su capacidad para ser utilizado en futuras misiones. El SLS fue diseñado con el objetivo de sostener operaciones recurrentes que permitan avanzar hacia la instalación de infraestructura permanente en la Luna.
El perfil de la misión no contempla un alunizaje. La trayectoria está diseñada para que la nave rodee el satélite natural y regrese a la Tierra en un viaje estimado de 10 días, lo que permitirá evaluar el comportamiento del sistema durante todo el trayecto.
Ese recorrido servirá para medir el desempeño del cohete, la nave y los sistemas de soporte en un entorno operativo completo, un paso necesario antes de ejecutar misiones con objetivos más complejos.