Un volcán en el suroeste de Islandia entró en erupción, enviando un destello de luz al cielo nocturno y arrojando roca semifundida al aire en una espectacular demostración del poder de la Tierra.
Fue en la península de Reykjanes, que tras semanas de intensa actividad sísmica el volcán despertó.
Unas 4 mil personas fueron evacuadas previamente de la ciudad pesquera de Grindavik, donde la erupción comenzó a las 22.17 hora local, según informó la Oficina Meteorológica de Islandia.
Diversas imágenes y videos publicados en redes sociales mostraban lava brotando del volcán apenas una hora después de que se detectaran múltiples sismos.
La longitud de la grieta en el volcán es de unos 3,5 km, y la lava fluye a una velocidad de entre 100 y 200 metros cúbicos por segundo, mucho más que en erupciones anteriores en la misma zona.
“Los chorros (de lava) son bastante altos, por lo que parece ser una erupción potente al principio” indicó Bjarni Benediktsson, ministro de Asuntos Exteriores de Islandia.
La policía ha advertido a la población que se mantenga alejada de la zona.
En abril de 2010, la erupción volcánica del Eyjafjallajokull provocó el mayor cierre del espacio aéreo europeo desde la Segunda Guerra Mundial, como consecuencia de una extensa nube de cenizas.