Equipos de rescate continúan trabajando en medio de una gélida ola de frío para encontrar sobrevivientes tras el terremoto 6.2 que arrasó las provincias de Gansu y Qinghai dejando al menos 127 fallecidos y 200 heridos.
Hay al menos 20 personas desaparecidas, informó la prensa oficial, mientras los equipos tratan de encontrar supervivientes pese al temporal utilizando drones y excavadoras.
Los equipos temen que las bajas temperaturas, de hasta -14 grados celsius, dificulten las tareas de auxilio, además hay complicaciones para acceder a las regiones montañosas afectadas por el sismo que tuvo su epicentro en la frontera entre las dos provincias.
El terremoto dejó daños en 4,782 casas en la zona de Jishisan, sumado a las interrupciones en el suministro de agua, comunicaciones y electricidad.
Se enviaron médicos y material sanitario a la zona del desastre, además de 2,000 bomberos; las autoridades han enviado suministros que incluyen 2,600 tiendas de campaña, 10,400 camas plegables, 10,400 edredones y 1,000 juegos de estufas.