La Agencia Espacial Europea (ESA) compartió la primera entrega de un mapa del universo en tres dimensiones que están creando con el telescopio espacial Euclid.
Esta primera pieza es solo el 1% del trabajo que empezó este año Euclid al observar las galaxias y estrellas tan lejanas como 10.000 millones de años luz.
“Solo en esta imagen ya hay decenas de millones de galaxias, gracias a las cuales podremos hacer estadísticas sobre dónde se encuentran ciertos tipos de galaxias en relación con otras, cómo evolucionan con el tiempo, por qué no han formado estrellas desde hace algunos miles de millones de años…”, dijo Bruno Altieri, científico de la ESA encargado del archivo Euclid, a la agencia AFP.
Este trabajo durará seis años y los científicos del ESA realizarán un mapeo del universo a un nivel de detalle extraordinario. Y con ello los investigadores tendrán mucha información sobre la conformación y evolución del espacio profundo.
Esperan tener el mapeo de un tercio de la bóveda celeste para 2030, que es el objetivo actual.
En su primera entrega, el telescopio Euclid cubrió 132 grados cuadrados del cielo austral, lo cual es unas 500 veces la superficie aparente de la Luna. Con ello generó “el gran rompecabezas del universo”, poco a poco irá sumando más piezas que se irán completando en los próximos años.
Euclid tiene un campo de visión amplio, el cual le permite abarcar un amplio margen del universo en una sola imagen. En contraste, el telescopio espacial James Webb tiene un campo de visión inferior, pero puede ver mucho más lejos.
Además de crear un mapa a gran detalle de lo que hay en el universo profundo, el objetivo último de este proyecto es arrojar luz sobre uno de los mayores enigmas científicos: el de la materia y la energía oscuras.
Estas constituyen el 95% del universo, del que no sabemos prácticamente nada.
La materia oscura (25% del universo) y la energía oscura (70%) tienen efectos opuestos: la primera mantiene unidas las galaxias, mientras que la energía oscura provoca la expansión del universo.